'Demasiado duro para mí.'

Te fuiste cuando más te necesitaba. Tus promesas, tus palabras, todo fueron estúpidas mentiras. Ahora tengo que fingir que soy fuerte, que no me importas, pero me estoy cayendo a pedazos. Eras mi muro, lo que me mantenía en pie. Pero ahora sé que yo no fui nada para ti, un estúpido juego. Dicen que no puedo llorar, que tengo que seguir adelante, que pasó y ya está. Nadie sabe todo lo que duele esto. Cada noche, me encierro en mi cuarto, preguntándome cuanto tiempo más podré aguantar. "No me queda nada por lo que luchar" "Todo se fue" Frases que se repiten en mi cabeza, diciéndome que todas las decisiones están mal. No hay nada que pueda hacer, no queda nada que recuperar. La cagaste, me dejaste tirada cuando más te necesitaba. Y, ¿sabes? Me odio tanto... me odio más que antes. Fui demasiado estúpida. Ahora tendré que guardarme este dolor, fingir que todo va bien, pero cada día es peor. 

Él, mi droga.

Dejándonos llevar por los sentimientos, sin importar el qué dirán. Solo tú y yo. Nosotros. Porque la vida nos trae sorpresas, porque a veces, cuando menos te lo esperas, te trae el mayor regalo del mundo. Es verdad lo que dicen, cuando dejas de buscar el amor, él te encuentra. Y por fin puedo sonreír. Ni siquiera sé por qué lo hago. Parece que cuando él me habla todos los problemas dejan de ser importantes. Y, aunque parezca que todo está mal, que ya no hay salida, él me hace sentir a salvo. Su sonrisa es mi droga. Él es mi antidepresivo más eficaz.

Miedo si te vas.

Me siento vacía si tú no estás, incompleta.  No importa todo lo que haga, siempre siento que estoy haciendo algo mal. Y tengo miedo, tengo miedo de perderte porque sé que si te vas, mi mundo se vendrá abajo. Y es increíble como tus palabras pueden hacerme cambiar de humor tan rápido. Un 'te quiero' me alegra el día. Pero cuando no estás me siento perdida. '¿Qué me está pasando?' es algo que suelo preguntarme muy a menudo. Miedo al amor no puede ser algo bueno, pero es que temo lo peor al ver como crece este sentimiento dentro de mí. Miedo de sentir lo que siento, miedo al rechazo, miedo por si te vas y me dejas atrás. Tengo miedo de ser abandonada. Y lo siento si esto te duele, pero no confío lo suficiente en mi misma como para arriesgar. Tengo miedo a caer, miedo a fallar. Solo te pido que, por favor, no me dejes sola en la tormenta, no me dejes atrás.